La Confederación sindical de trabajadores de las Américas se originó gracias al proceso de unidad encarado por la CLAT y la ORIT. Las autoridades que la conducirán en sus primeros pasos son Linda Chávez Thompson como Presidenta, Julio Roberto Gómez en car
La flamante organización regional integrada a la Confederación Sindical internacional (CSI) y con sede en San Pablo, Brasil, cuenta con
68 organizaciones afiliadas procedentes de 26 países de la región y una representación superior a los
50 millones de trabajadores y trabajadoras.
La ceremonia de constitución de la CSA se produjo el 29 de marzo ante la atenta mirada de 500 participantes, y determinó que
Linda Chávez Thompson sea designada Presidenta,
Julio Roberto Gómez Presidente adjunto y
Víctor Báez Secretario General. A su vez
Rafael Freire, Laerte Teixeira Da Costa y Amanda Villatoro fueron elegidos Secretarios.
Previo al acto constitutivo se produjeron una serie de talleres en conjunto entre representantes de la CLAT, la ORIT y las organizaciones independientes referidas a temas como el trabajo infantil, género y juventud. También se dio a conocer un documento demandando la
condonación o cancelación de la deuda externa de los países más pobres y la reingeniería de todas las deudas, para dedicar esos recursos a un fondo de desarrollo.
En los discursos de la ceremonia inaugural se resaltó la importancia de la unidad entre las dos centrales más representativas del continente (CLAT y ORIT). Aunque la calificó de
“difícil”, para
Guy Ryder, Secretario General de la CSI,
la creación de la CSA es un paso histórico del movimiento sindical en la región y garantizará una presencia fuerte y unificada del movimiento sindical, a fin de promover y defender los intereses de los trabajadores y trabajadoras en las Américas.

Posteriormente Julio Roberto Gómez habló del agotamiento de las políticas del FMI y del Banco Mundial que
abrieron un abismo en nuestras sociedades, concentrando la riqueza y el poder, por eso no queda otro camino que el de la unidad de la clase trabajadora. Y añadió que
en este marco de situación no debemos olvidar los planteamientos de la OIT en torno al deber ser de una política y estrategia que nos permita un trabajo coherente en perspectiva de futuro.
Linda Chávez Thompson, presidenta de la también extinta ORIT, sostuvo por su parte que
debemos enfrentar las políticas que afectan a los trabajadores y las decisiones de los gobiernos que amparan a los enemigos del sindicalismo.